domingo, 27 de noviembre de 2011
Arte
Una vez alguien pregunto que es lo que me gusta hacer, sin saber la problemática que eso genero en mi mente. Aquella persona esperaba una respuesta sencilla y efectivamente se la di... Respondí con una palabra corta: Arte, pero al mismo tiempo le dije millones de cosas sobre mi, porque me considero una artista, aunque nunca halla estado en la capilla sixtina, nunca compuse una sinfonía y mucho menos una de mis historias tuvo mas de diez lectores pero, pinto hasta que mancho totalmente mi ropa, dibujo hasta que mis manos quedan totalmente grises por culpa del lápiz, escribo hasta que termino llorando por lo tristes y sarcásticas que son mis palabras. Y es que artista no es aquel con esa voz modificada para sonar maravillosa y tiene miles de seguidores, es quien escribe esas canciones que llegan al alma de las personas y canta en bares por las noches, no es quien pone un poco de pintura en un lienzo y cobra el dinero que podría quitarle el hambre a un país tercermundista, sin siquiera saber que significa su pintura, es quien plasma sus sentimientos y vivencias en un papel, solo por desahogar todos sus problemas y donde cada trazo significa un momento importante de su vida; no es aquel escritor cuyos versos son solo palabras que riman sin sentido alguno, sino aquel que cuando escribe transmite sus emociones y hace que el lector sienta cada palabra y es recompensado al provocar una sonrisa o una lagrima en los demás. Ellos son verdaderos artistas, y la verdad es que todos lo somos, pero la mayoría no tiene quien aprecie su trabajo, o peor aun, este trabajo sale de su sufrimiento y de saber que todo esto nunca cambiara.
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