domingo, 16 de octubre de 2011
Esta noche vamos a jugar
Ya es tarde, el sol callo y con el la luz que muestra las verdades, asi que hoy te invito a jugar conmigo, se que suena extraño, pero si jugamos correctamente, podriamos ganar y sabremos que lo hicimos si al final del juego somos felices. El juego consiste en que hoy todos vamos a mentir, yo dire que te amo y tu puedes decir que soy la persona que buscabas. Bueno, vamonos mas lejos yo dire que el mundo es perfecto, tu puedes apoyarme diciendo que no hay hambre, que tenemos un gobierno que funciona perfectamente, o simplemente puedes decir que funciona ¡eso ya es una gran mentira! Podemos pensar que en el mundo importa mas la inteligencia que la belleza o tambien podriamos mentir diciendo que no hay guerras o que vivimos en una sociedad que recuerda sus malos momentos para no repetir los errores, yo por mi parte me dedicare a pensar que no hay rechazo, esta noche yo dire que no existe discriminacion hacia los negros, asiaticos, homosexuales, pobres, enfermos, con algun problema fisico o aquellos que piensan un poco diferente, solo por decir unos pocos. Pero esta noche te dejare ganar, voy a retirarme del juego y admitir que nuestra sociedad esta construida sobre unas columnas que ya no pueden aguantar con mas gerras, con mas politicos mentirosos, con personas que se creen mas que otros y sobre todo, no pueden aguantar con una sociedad que se destruye a si misma, que odia a sus iguales y que no puede vivir con la idea de que el otro sea diferente en algo. Y encima de todos estos problemas, tenemos la falta de cerebro para preguntar por que hay gente tratando de hacer cambios en nuestra "perfecta" sociedad que solo se preocupa por un pedazo de papel que tiene mas valor que la gente.
lunes, 10 de octubre de 2011
Expectativas
Es mejor no esperar demasiado de las cosas, o mas bien de la gente. Si crees que eres lindo alguien llegara y te dirá lo contrario, si escribes algo y crees que es bueno alguien te dirá que no es así.
Si por un momento dejamos que las cosas pasen, que los comentarios buenos lleguen sin ser llamados las sorpresas serán mayores y tal ves tengamos una felicidad que no sea efímera y que sintamos que todo aquello bueno que llega es merecido y que hicimos algo bueno porque no hubo la necesidad de presionar a los otros para que hablen y den buenas opiniones.
Si por un momento dejamos que las cosas pasen, que los comentarios buenos lleguen sin ser llamados las sorpresas serán mayores y tal ves tengamos una felicidad que no sea efímera y que sintamos que todo aquello bueno que llega es merecido y que hicimos algo bueno porque no hubo la necesidad de presionar a los otros para que hablen y den buenas opiniones.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)